miércoles, 14 de mayo de 2014

Cómo ser más creativo practicando sólo un ejercicio

No recuerdo cuándo empecé a celebrar el día del libro. Probablemente haya que remontarse a la era universitaria, es decir, cuando los dinosaurios aún correteaban por el campo. Sea como fuere, cada 23 de abril dedico un rato a perderme por alguna librería y contorsionar el cuello de derecha a izquierda* hasta que descubro un libro especial para un día especial.

Este año tropecé con un pequeño libro amarillo, que estaba en la lista mental de pendientes: La oreja verde, escrito por Jandro, al que seguramente conocerás por su participación en el programa de televisión El Hormiguero.

Es un librito 100% recomendable para cargarse de motivación y constatar que, con esfuerzo, trabajo e ilusión extrema puedes alcanzar las metas que te propongas, por más extraordinarias que sean.  No pienses que es un manual de autoayuda, de esos que se venden al peso en tiendas de aeropuerto. El entretenimiento y la diversión están garantizados y, si quieres ir un poco más allá, te da pistas para que venzas miedos y barreras y te pongas en acción.

En el título del post te prometía que puedes ser más creativo practicando sólo un ejercicio ¿no? Allá vamos: Jandro propone algo muy simple que, según sus palabras, “funciona que te cagas”. Se trata de ejercitar el músculo cerebral, desengrasarlo hasta provocar una diarrea de ideas. Si esta diarrea se cronifica habrás logrado el objetivo. (Esto de la diarrea, creo que es cosa mía)

El ejercicio creativo:

Pensar una idea al día durante un mes y escribirla en un par de líneas. 


¿Qué de dónde vas a sacar ideas? Es fácil, basta con mirar a tu alrededor y preguntarte: 

¿Cómo podría mejorar esto? 

Si será por cosas que necesiten mejorarse. Lo bueno es que son sólo ideas, no tienen por qué ser viables. Es más, como se trata de un ejercicio, cuanto más ilógicas y extravagantes mejor, así fuerzas más el músculo.

Para ser sincera, aún no he llegado al estado de diarrea, pero sí he notado menos telarañas en la azotea, así que voy a seguir practicando ¿te animas?

Y ahora viene lo que estabas esperando ¿no es esto un dibublog? ¿Dónde está el esqueñote, digo, el sketchnote? Paciencia, que ahora llega. Como no quiero estropear las sorpresas que contiene el libro, no te voy a contar por qué se titula La oreja verde y sólo he incluido algunos de los contenidos que tienen que ver con la creatividad.


Y si aún no te ha picado el gusanillo de leer el libro, aquí tienes otro aperitivo para seguir abriendo boca. Ver la ponencia TEDx Moncloa “Aún llego”.



*¿Creéis que antes de que se extingan los libros en papel se llegará a un acuerdo para orientar las letras del lomo en un único sentido?

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